sábado, 26 de mayo de 2012

Sombras tenebrosas



2012 es el año elegido por el genial director Tim Burton para estrenar su visión personal de "Sombras tenebrosas", un culebrón con tintes fantásticos que data del año 1966 y que hacía las delicias tanto del realizador como de su fiel escudero en lides cinematográficas, Johnny Depp, a la sazón protagonista de esta adaptación cinematográfica, cuando ambos eran unos simples imberbes. Les acompañan la habitual Helena Bonham Carter (esposa y cómplice de Burton desde que se conocieron en el rodaje del remake de "El Planeta de los Simios"), una acabadísima Michelle Pfeiffer, Eva Green, Johnny Lee Miller (casi más conocido por ser el primer ex de Angelina Jolie que por otra cosa), la ascendente Chloë Grace Moretz y Jackie Earle Haley.

"Sombras tenebrosas" nos cuenta la historia de Barnabas Collins (Depp), quien es convertido en vampiro al rechazar los favores de una bruja (Green) y posteriormente enterrado en vida, todo ello para despertarse 200 años después, en plena época hippie, y comprobar que el antaño prestigioso nombre de la familia Collins ya no goza del respeto con el que contaba en épocas pasadas. Es en ese momento cuando decidirá recuperar el orgullo perdido, para lo cual deberá enfrentarse a su vieja amiga la bruja, causante de todas las desgracias acaecidas a su familia a lo largo de esos 200 años.

Una cinta de las características de "Sombras tenebrosas" obliga necesariamente a referirnos a la labor tanto de su realizador como de su interprete principal. Es de sobra conocido por todos que Burton es un realizador de carácter, que siempre (quizá con la unica excepción del ya mencionado remake de "El Planeta de los Simios", que tanto podría estar firmado por él como por el panadero de la esquina) imprime a sus obras unas características señas de identidad, que suelen traducirse en una estética impecable que hace que, con sólo visionar un fotograma, lo identifiquemos al momento como made in Tim Burton y en una historia original en mayor o menor medida, pero siempre de calidad. Pues bien, el film que nos ocupa es 100% Burton en la estética, pero para un servidor hace aguas ya no tanto en la historia en sí (que podría haber dado para mucho, y más en manos del director californiano), sino por el tono, que parece sacado de la telenovela más casposa, el cual, todo sea dicho de paso, era el imperante en la serie que toma como punto de partida, por lo que quizá el problema resida en la idea que quien esto suscribe se había hecho de la cinta (pensando que conservarían historia y personajes, pero que le darían un desarrollo distinto al material del que disponían). Ya delante de las cámaras, tenemos al inconmensurable (como siempre lo califico) Johnny Depp, quien una vez más compone un personaje digno de admiración y se merienda al resto del reparto. Mención especial considero que merece el gamberro Seth Grahame-Smith, que no es otro que el encargado de adaptar el viejo serial a la gran pantalla, porque, si bien su guión no es en absoluto de mi agrado, sí considero que dará mucho que hablar por ser la persona a la que se ha encomendado la difícil tarea de escribir una secuela de "Bitelchús" (que Burton rodará si le gusta el guión) y por ser el escritor tanto de la novela en la que se basa la inminente "Abraham Lincoln: Cazador de vampiros" (producida por... Tim Burton) como de "Orgullo y prejuicio y zombis", de la que, se dice, hay intereses de adaptar a al gran pantalla.

Voy a ser claro: ver "Sombras tenebrosas" si uno no gusta de visionar todos y cada uno de esos culebrones con el que algunas cadenas de TV nos torturan en cada sobremesa supondrá una pérdida de tiempo, y de las gordas. De otra manera, pues juzguen ustedes...

Para terminar: tras la irregular "Sweeny Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet", la tremendamente aburrida "Alicia en el País de las Maravillas" y la horrenda "Sombras tenebrosas", me gustaría preguntar: Tim, ¿qué te está pasando? Para salvarte, ponemos nuestras esperanzas en la próxima "Frankenweenie".

viernes, 18 de mayo de 2012

Los Juegos del Hambre



Cuatro años ha tardado Hollywood en adaptar al cine "Los Juegos del Hambre", novela publicada en 2008 y escrita por Suzanne Collins, que ha dado lugar a la cinta de título homónimo dirigida por Gary Ross. El resultado es un producto hecho al amparo de la saga "Crepúsculo" que llega en el momento idóneo para barrer la taquilla adolescente, puesto que el libro (y sus dos continuaciones, coming soon en la gran pantalla) ya gozaba de una notable popularidad, sobre todo en una determinada franja de edad que no va más allá de los 20 años. Eso sí, y aclarémoslo ya: "Los Juegos del Hambre", la película (pues no he tenido el gusto de leer la novela) juega en una liga distinta a "Crepúsculo".

"Los Juegos del Hambre" narra la historia de un hipotético mundo futuro en el que (se supone) los antiguos EE.UU. están divididos en distritos, de cada uno de los cuales una vez al año se escogen un chico y una chica que participarán en los juegos que dan nombre al libro/film con un único objetivo: matarse entre ellos, de manera que sólo quede uno en pie (¿es cosa mía o esto desprende un cierto "tufillo" a "Battle Royale"?). En una situación tal es en la que se ve metida Katniss Everdeen (la ascendente Jennifer Lawrence), quien se presenta voluntaria para participar en los juegos con el fin de evitar que su hermana pequeña sea la elegida, viéndose obligada a  luchar por su vida para volver (en mayor o menor medida) sana y salva a su hogar.

Hablar del film que nos ocupa implica hacerlo de su protagonista, la joven Jennifer Lawrence, quien a sus 21 años va camino de convertirse en una mega-estrella de Hollywood (si es que no lo es ya), sobre todo gracias al éxito que está cosechando la cinta de Gary Ross allá donde se estrena, si bien hay que salientar que la chica no anda falta de cualidades interpretativas, demostrando que es mucho más que una cara bonita y que dará mucho más que hablar en los años venideros (y no sólo con las adaptaciones de los dos libros restantes de la trilogía de Collins). Hablando de Ross, hemos de reconocer la gran labor desempeñada por este realizador tras las cámaras, erigiéndose en la gran baza jugada por los productores a la hora de tomar la sabia decisión de colocar a alguien con experiencia y buen hacer en la silla de director (habiendo elegido para la adaptación de la segunda entrega, "En llamas", al más que interesante Francis Lawrence), y no a un inútil cualquiera que se limitase a rodar y marcharse (como fue el caso de la primera entrega de "Crepúsculo", a cargo de la inepta Catherine Hardwicke).

En resumen, que "Los Juegos del Hambre" merece la pena, y su mejor baza es... que no es "Crepúsculo", aunque de buenas a primeras lo pueda parecer, algo que para quien esto suscribe supuso un soplo de aire fresco.

Por cierto, ¿por qué todo el mundo se empeña en hablar de "Los Juegos del Hambre" como el trampolín de Jennifer Lawrence cuando ya desempeñaba un rol de considerable importancia (el de Mística) en la magistral "X-Men. Primera generación"?

viernes, 4 de mayo de 2012

Los Vengadores



Por fin, después de años y años de ideas, proyectos y rumores mil, ha llegado a las pantallas grandes de todo el mundo "Los Vengadores", adaptación del archifamoso cómic de Marvel que aglutina a un buen puñado de los más míticos personajes de la conocida como "Casa de las Ideas", y lo hace de la mano del realizador/guionista Joss Whedon y de la división cinematográfica de la propia editorial, la cual, poco a poco y desde "Iron Man", la primera cinta 100% Marvel, por así decir, ha ido tejiendo una tela de araña que ha venido a desembocar en el film que  nos ocupa.

"Los Vengadores" reúne a Iron Man (Robert Downey, Jr.), el Capitán América (Chris Evans), Thor (Chris Hemsworth), la Viúda Negra (Scarlett Johansson), Hulk (Mark Ruffalo) y Ojo de Halcón (Jeremy Renner), los cuales, bajo la batuta del director de S.H.I.E.L.D., Nick Furia (Samuel L. Jackson), habrán de hacer frente a una conspiración de dimensiones épicas tramada por el malvado hermanastro de Thor, Loki (Tom Hiddleston) en connivencia con un misterioso aliado. El resto: una simbiosis perfecta entre cine y cómic que trae como consecuencia una de las cintas del año.

Hablar de "Los Vengadores", la película, es necesariamente hacerlo de su director y guionista, el gran (sí, sí, el GRAN) Joss Whedon, creador de series como "Buffy cazavampiros" y "Dollhouse", quien con la película que nos traemos entre manos ha entrado de cabeza, y por méritos propios, en el Olimpo de los realizadores actuales que son merecedores de semejante calificativo, algo que, todo hay que reconocerlo, ya se venía labrando desde hace unos cuantos años, y sobre todo, en opinión de un servidor, desde la magistral "Serenity", que no hacía sino llevar a la pantalla grande "Firefly", una serie de su propia cosecha que lamentablemente fue cancelada tras sólo 14 episodios.

En lo tocante al reparto, considero que poco se puede decir a estas alturas, puesto que, con la excepción de Jeremy Renner y de Mark Ruffalo (quien sustituye al problemático Edward Norton en la piel del Dr. Bruce Banner/Hulk), sus integrantes son ya más que conocidos, ya que cuentan en su haber con sus propia cintas (en el caso de Robert Downey, Jr., con dos, y en camino la tercera). Así, todos ellos son, en mayor o menor medida, "perros viejos" en su oficio, afrontando, en unos casos con mayor fortuna que otros, unos personajes que conocen y dominan. Eso sí, no me quedaría a gusto si no destacara la labor del inconmensurable Downey, Jr., quien, tras su resurgimiento después de salir del agujero en el que estaba metido por culpa de su adicción a determinadas sustancias, parece haber nacido para interpretar a Tony Stark/Iron Man.

Resumiento, "Los Vengadores" se erige en un film casi perfecto, teniendo en cuenta, como es obvio, el género en el que nos movemos. Y ello porque, como mencionaba al inicio, supone una combinación perfecta entre cine y cómic, obsequiándonos con una historia sólida, una puesta en escena soberbia (gracias, Joss), unos efectos especiales impecables y unas interpretaciones, si bien no de Oscar, sí más que correctas.

Ahora más que nunca, "Joss Whedon is my master now". ¡Peliculón!



viernes, 20 de abril de 2012

Battleship



Tras el éxito, mayor o menor en función de cuál de las entregas de la trilogía estemos hablando, de la saga "Transformers", de la mano del realizador Michael Bay, se estrena ahora en las pantallas grandes de todo el mundo "Battleship", también proveniente de la factoría juguetera Hasbro (ahora con "división cinematográfica", claro) y que se basa, como ya el que más y el que menos sabe, en el célebre juego de mesa conocido a este lado del Gran Charco como "Hundir la flota". ¿Inverosímil? Pues un rato...

"Battleship" tiene como protagonista a Alex Hopper (Taylor Kitsch), quien, al contrario que su hermano Stone (Alexander Skarsgard), miembro de la Marina responsable y un poco estirado, se revela como un auténtico desastre, si bien habrá de enfrentarse a una situación que, por circunstancias de la vida,  lo llevan a hacerse cargo del mando de un destructor que ha de enfrentarse... a una invasión extraterrestre. Es entonces cuando se plantea una suerte de enfrentamiento entre el barco de la Marina y la nave alien, en lo que pretende recordarnos lo que es una partida del ya mencionado "Hundir la flota". Tal línea argumental, traidísima por los pelos por motivos obvios, es el punto de partida de la cinta que nos ocupa, que se erige en uno de esos productos, muy en la línea de "Transformers", en los que la historia poco o nada importa, desarrollándose como una especie de expositor de efectos especiales a mansalva y malas interpretaciones por doquier.

Detrás de las cámaras, tenemos al más que solvente Peter Berg, quien empezó su andadura cinematográfica como actor pero que pronto recondujo su carrera hacia la dirección, haciéndose cargo de títulos como "Very bad things", "Tesoro del Amazonas" o "Hancock", y que en "Battleship" desempeña una labor notable pues es perfectamente consciente del producto que tiene entre las manos, obsequiándonos con un film que entretiene en todo momento a pesar de lo limitadísimo de su guión (o más bien, esbozo argumental). Ya en lo tocante al reparto, destacar a dos de sus integrantes: un Liam Neeson en un nuevo trabajo alimenticio, de los que gusta tanto hacer útimamente, y una Rihanna que debuta en el mundo del cine y de cuya "interpretación" poco podemos decir (ya que si es mala como cantante, imagínensela como actriz...). El resto.... ¿a quién le importa?

Desde luego, no deja de ser llamativo que algunos productores hollywoodienses se fijen en las cosas más inverosímiles para sacar una inspiración que acabará traduciéndose en una película. Así, la línea de juguetes "Transformers" dio lugar a la saga del mismo título, mientras que la atracción de Disney World "Pirates of the Caribbean" supuso el germen de una de las sagas más taquilleras de la historia del cine como es la de "Piratas del Caribe". Y ahora parece que le toca el turno a los juegos de mesa, o al menos esa era la intención hace unos años, si bien con el transcurso del tiempo todo parece indicar que semejante prodigiosa idea se va a quedar en agua de borrajas, siendo "Battleship" la única, o una de pocas, de unas cuantas traslaciones del tablero a la gran pantalla que hace no demasiado estaban previstas. Creo que a nadie se le puede escapar la razón de que tamaña brillantez no prosperase...

Resumiendo, y ya para terminar: "Battleship" hará las delicias de todos aquellos espectadores que disfrutaron de la saga "Transformers" (o, por lo menos, de la primera) y que gustan de todos esos productos que ofrecen explosiones, acción, efectos visuales y nada de guión. Y si no pertenecen a ese grupo, mejor harán en ahorrarse el dinero.

viernes, 13 de abril de 2012

Ira de Titanes



Tras el estreno en 2010 del remake de "Furia de Titanes", llega ahora a la pantalla grande "Ira de Titanes", la secuela de la nueva versión (¡toma originalidad!). Y lo hace con un claro objetivo en mente, o al menos así nos vendieron que era la intención de sus principales responsables: hacernos olvidar a su predecesora, pues prácticamente nadie quedó contento con ella (y más, tras su chapucera conversión al omnipresente 3D en la India). Claro que eso también era lo que pretendían hacer las mentes pensantes (aunque mucho, mucho me da que no pensaban...) detrás de "Ghost Rider. Espíritu de venganza. En fin, comencemos, que la cosa tiene tela para dar y repartir.

"Ira de Titanes" sigue a un Perseo (nuevamente Sam Worthington) que, 10 años después de las aventuras narradas en la anterior entrega, compagina sus tareas como pescador y "padre soltero", tras la muerte de Io (que se nos cuenta de pasada, como para justificar la ausencia en el film de Gemma Arterton). Claro que en esas, y a causa de un plan tramado por el pérfido Hades (Ralph Fiennes, otra vez) y su sobrino Ares (Edgar Ramírez, que le pone nueva cara al Dios de la Guerra, pero que tanto da, pues ya ni nos acordamos de quién lo hacía en la primera película) para liberar a los temibles Titanes, se verá obligado a acudir en ayuda de su padre Zeus (repitiendo Liam Neeson). Argumento innovador, ¿a que sí?

Pasemos a las valoraciones: siendo claro, nos encontramos ante un caso como el de "Ghost Rider", esto es, que tratando de mejorar lo anterior, la han cagado a base de bien... Y es que vale que "Furia de Titanes" no era gran cosa, pero al menos era entretenida, con unos efectos especiales ciertamente notables y un ritmo narrativo que no aburría, dentro de sus grandes carencias, pero es que su secuela es un producto de lo más soporífero, contándonos una historia sumamente parecida a mil cosas que ya hemos visto una y otra vez, claro que eso ya nos lo esperábamos, pero lo hace de la peor forma, "obsequiándonos" con una cinta de esas que parece que no se terminan porque no pasa nada, y cuando sí pasa, pues ya ni nos importa...

Una de las medidas tomadas para tratar de enmendar los errores del fim precedente fue no contar con el realizador galo Louis Leterrier, también firmante de "El increíble Hulk", cuya silla ocupa en este caso Johnathan Liebesman, que últimamente semeja ser una suerte de "realizador de encargo" de esos que gustan tanto a algunos productores, que llegan, ruedan, cobran y se van, sin aportar un ápice de personalidad al resultado finalmente obtenido. En lo tocante al reparto, tenemos al "cacho de carne" Worthington, el cual, como nos tiene acostumbrados, demuestra que no tiene ni idea de actuar, pero como llena la pantalla, pues parece que ya da igual. Luego, tenemos por segunda vez a Liam Neeson y a Ralph Fiennes en uno de esos trabajos que se suele dar en llamar "alimenticios", de cobrar el cheque y poco más (los cuales, seamos sinceros, parecen gustar mucho a Neeson en los últimos tiempos). Del resto del reparto, poco que contar, salvo el curioso hecho de que gran parte de él cambia con respecto a la primera película, pero como son secundarios que poco aportan a la trama, lo mismo da. Eso sí, tenemos a un Bill Nighy ciertamente pasado de rosca...

Resumiendo: "Ira de Titanes" supone una auténtica decepción, ya no en lo tocante a la historia contada, sino al conjunto en sí, pues cuando uno se rasca el bolsillo para pagar la entrada, lo mínimo que se espera de un producto de estas características es que resulte entretenido y no que le haga a uno cabecear...

Como dije al respecto de "Inmortals": "Ira de Titanes" convierte en buena a "Furia de Titanes".

viernes, 16 de marzo de 2012

Luces rojas



Tras el taquillazo que supuso en 2010 "Buried (Enterrado)", protagonizada única y exclusivamente por un sobresaliente Ryan Reynolds y rodada de una forma bastante modesta (como no podía ser de otra manera, dado su planteamiento argumental), su director, el gallego Rodrigo Cortés, nos trae ahora "Luces rojas", su esperadísimo nuevo proyecto, que a priori viene avalado por la presencia de Robert DeNiro. Aunque, bueno, más que traérnoslo, casi, casi nos lo tira a la cara...

"Luces rojas" nos cuenta la historia de dos investigadores (encarnados por Cillian Murphy y Sigourney Weaver) que se encargan de "desmontar" y desmitificar los supuestos poderes sobrenaturales de un puñado de farsantes que se jactan de ser "videntes" y de poder llevar a cabo toda una serie de actos que van en contra de toda lógica y ley natural. En ello, es cuando hace acto de presencia un tal Simon Silver (horrendo DeNiro), el mejor y más grande vidente de todos los tiempos, quien lleva años desaparecido del mapa y prepara un regreso a lo grande.

¿Cómo podría expresar ilustrativamente lo que supone ver "Luces rojas"? Ah, sí... Ni más ni menos que un auténtico insulto. Y es que la cinta no nos cuenta nada, los minutos pasan y el más absoluto aburrimiento invade al espectador, quien, transcurrida una hora de tedio puro y duro, ya sabe que el film no le va a ofrecer ni siquiera un mínimo "algo" que le haga pensar que aunque sólo sea una pequeña fracción del (cada vez más elevado) precio de la entrada no ha sido tirado directamente al cubo de la basura. Así como el anterior proyecto de Cortés (la mencionada "Buried") estaba ejecutado con notable maestría a pesar de ser la segunda incursión del realizador de Pazos Hermos (Ourense), lo que nos hacía pensar en que podría disfrutar de un más que prometedor futuro, la película que nos ocupa tira las expectativas generadas en torno a su persona directamente al fondo del retrete. Ya en lo tocante a su reparto, supuestamente viene avalado por la presencia del otrora grande Robert DeNiro, quien, como, si no me equivoco, ya he mencionado en alguna que otra ocasión, está acabado, por mucho que le pese a él o a quien quiera, llevando a cabo en el plazo de los últimos años un rol tras otro que no hacen sino ensuciar sus más memorables interpretaciones del pasado. Del resto, tenemos a una notable Sigourney Weaver con un papel que requería muchísimo más del escaso jugo que se le saca en la cinta y un Cillian Murphy simplemente correcto. En este punto, sin duda alguna el gran descubrimiento del film es el de Elizabeth Olsen, que dará mucho que hablar (y me río a carcajadas de sus supuestamente famosas hermanas mayores gemelas...).

Por si no lo han notado, el cabreo que me entró viendo "Luces rojas" hace ya casi una semana aún me dura, por lo que recomiendo encarecidamente que bajo ningún concepto la vean si no quieren sentirse insultados, como le pasó a un servidor.

Termino: Rodrigo, espero que esto sea un tropezón en tu carrera y que tu siguiente proyecto continúe por la buena senda trazada por "Buried" (en cuyo caso trataré de borrar "Luces rojas" de mi memoria y hacer como si no hubiera existido). Y Robert, retírate ya...

sábado, 3 de marzo de 2012

Indomable



Steven Soderbergh tiene una cualidad de lo más destacable, que no es otra que la de ser capaz de poner un proyecto en marcha y de rodar un film en menos que canta un gallo, y todo con presupuestos relativamente pequeños para lo que son los parámetros habituales de Hollywood (es de sobra conocido que rara vez excede los 20 millones de dólares). Pues bien, del realizador originario de Atlanta nos llega ahora "Indomable", que Soderbergh rodó en su línea, rápido y barato, y que, aunque a simple vista pueda parecer el típico producto de acción, no lo es, pues está pasado por su muy particular filtro.

"Indomable" sigue las peripecias de Mallory Kane (la cuasi-debutante Gina Carano), una suerte de agente secreto que trabaja para una empresa privada que a su vez trabaja para el Gobierno (o para quien le pague...). El caso es que, tras un trabajo que no sale del todo bien en Barcelona y otro a simple vista de lo más rutinario (que Soderbergh nos muestra de la forma más enrevesada y poco clara posible), Kane resulta traicionada por los suyos, viéndose obligada a escapar de los agentes que la persiguen para tratar de aclarar el marrón en el que se haya metida y, de esa forma, limpiar su nombre.

Al comienzo decía que Soderbergh rueda de una forma rápida y con presupuestos ajustados, claro que ello no implica que  todos sus films sean de calidad. De ahí que firmadas por él tengamos notables cintas como pueden ser "Un romance muy peligroso", "Erin Brockovich", "Ocean's 11" (esta mucho más cara de lo habitual, y refiriéndome sólo a la primera entrega de la trilogía, pues la segunda fue una especie de experimento y la tercera una copia de la primera después del churro que resultó ser la segunda) e incluso la aburrida "Traffic", pero también películas nefastas como "Solaris" y "El buen alemán". Pues bien, "Indomable", sin llegar a ser tan mala como las dos últimas, se enmarcaría más bien dentro de esta segunda categoría, pues, para empezar, su planteamiento es del todo rutinario y en absoluto original, lo cual se le perdonaría si fuese una cinta de acción al uso (de esas de consumir y digerir en 5 segundos), pero, tal y como mencionaba al inicio de esta reseña, no lo es, careciendo por completo de todo tipo de ritmo narrativo, hasta el punto de que en ocasiones parece una suerte de collage compuesto por escenas con apenas coherencia unas con otras. Por otro lado, la forma de plantear los encuadres llevada a cabo por Soderbergh no deja de ser llamativa, admitámoslo, pero, como se suele decir, lo poco gusta y lo mucho cansa, de ahí que los numerosos encuadres extraños terminan por saturar al espectador. Y no puedo dejar de mencionar la escasa banda sonora presente en el film, que es muy digna... de los mejores ascensores.

En lo tocante al reparto, quizá en él resida la mejor baza de "Indomable". Éste viene encabezado por la desconocida Gina Carano, una luchadora profesional que despertó la simpatía del director, hasta el punto de que decidió otorgarle el papel protagonista en su nuevo proyecto; como era de esperar, sus aptitudes interpretativas son más bien escasas (a fin de cuentas, no es actriz), si bien esto queda contrarrestado con la contundencia de su presencia escénica, siendo protagonista absoluta e indiscutible (y he aquí el mayor acierto de Soderbergh), lo que nos hace desearle una larga y próspera carrera en el mundo del cine. El resto del reparto está compuesto por actores de notable carácter, cada uno en su línea, pero brillando todos y cada uno: Ewan McGregor, Antonio Banderas, Michael Douglas (particularmente inspirado y demostrando una vez más lo gran actor que es), Michael Fassbender (el actor de moda actualmente en Hollywood), y Bill Paxton, todos ellos arropando y secundando a la "novata" protagonista. Eso sí, en el ámbito interpretativo también tenemos una lacra de considerable entidad, como es la presencia del inútil Channing Tatum...

Resumiendo, "Indomable" engañará a quienes esperen encontrarse con una cinta de acción típica, y hará desconfiar a quienes, como un servidor, conozcan un poco a su realizador, a pesar de lo cual puedan otorgarle una oportunidad porque, de vez en cuando, da en el clavo. Lamentablemente, no es el caso. Y si esta es su visión particular del cine de acción, bien podría habérsela ahorrado.

Ver "Indomable" sólo merece la pena por una cosa: descubrir a Gina Carano. Nada más.