lunes, 13 de mayo de 2013

In memoriam: Constantino Romero (1947-2013)



Por lo general, al valorar una película, nos referimos a las interpretaciones de sus actores, a la labor tras las cámaras de su realizador, a sus efectos especiales... en fin, a un sinnúmero de factores. Pero a menudo se nos olvida una de las facetas más importantes del cine, al menos en aquellos países de habla distinta a aquella en la que se rodó: el doblaje. A este respecto se alzarán voces que canten a los cuatro vientos las virtudes de las versiones originales de las cintas, proclamando una y otra vez que el doblaje no hace sino empobrecer el resultado final de un film. Ahora bien, es mi cometido ahora romper una lanza en favor de todas aquellas personas que en nuestro país se dedican a hacer que todas esas cintas venidas de allende nuestras fronteras "hablen" en el idioma de Cervantes. En España, tenemos muy buenos dobladores, quizá los mejores de todos. Y aquí el doblaje es una cosa muy seria, que implica una ardua labor por parte de todos esos profesionales que hacen de su voz su herramienta de trabajo.

Y uno de esos profesionales era el gran Constantino Romero, que muy tristemente nos acaba de dejar. Dejando de lado su faceta como presentador de TV, en la que destacó enormemente por méritos propios, su labor prestando su poderosa voz a, por ejemplo, Darth Vader, Terminator, Mufasa de "El Rey León", el Roy Batty de Rutger Hauer en la magistral "Blade Runner" o, muy destacadamente, a Clint Eastwood desde hace ya un montón de años merece el mayor de los reconocimientos. Quien diga lo contrario, miente.

Descansa en paz, Constantino. Tu voz pasará a los anales de la historia del cine en España y resonará por siempre en nuestra memoria.


lunes, 29 de abril de 2013

Iron Man 3



Bueno, aquí tenemos la primera "película Marvel" post-Vengadores. Se trata de "Iron Man 3", segunda secuela de la serie que adapta a la gran pantalla las aventuras del Hombre de Hierro y que, inevitablemente, y a causa de la continuidad que une todas las cintas producidas por Marvel Studios, hace alguna que otra (escasa) referencia a lo sucedido en el film dirigido por Joss Whedon. ¿Y qué es lo que nos ofrece? A estas alturas de la película, nadie debería dudarlo ya: un guión aceptable, mucha acción, un buen reparto y... Robert Downey Jr.

"Iron Man 3" nos presenta a un Tony Stark (Downey) con algún que otro problemilla para digerir todo lo sucedido en "Los Vengadores", lo cual, sumado a los recientes ataques terroristas de los que se hace responsable El Mandarín (Ben Kingsley), sientan las bases de la película que nos  traemos entre manos. Entre tanto, vemos algo más de su relación con Pepper Potts (Gwyneth Paltrow) y el nuevo en la saga Aldrich Lillian (Guy Pearce). Del resto, pues más de lo mismo que hemos visto en las dos entregas anteriores (como es lógico, por otra parte), con una pequeña gran matización: "Iron Man 3", en ocasiones, tiene mucho más de Tony Stark que de Iron Man propiamente.

Si hay un cambio siginificativo en esta tercera entrega con respecto a las anteriores, ese es, sin duda alguna, su nuevo realizador. Y es que cuando en las anteriores era Jon Favreau el encargado de ocupar la silla de director, en este caso es Shane Black quien lo sustituye, limitándose aquél a aparecer (igual que en las dos precedentes) como Happy Hogan, antes guardaespaldas de Tony y ahora jefe de seguridad del Edificio Stark. ¿Se nota el cambio? Sinceramente, no mucho. ¿Y por qué? Seamos sinceros: si tienes un modelo que funciona a las mil maravillas y encaja en lo que la gente espera de una cinta de estas características, ¿por qué lo vas a cambiar? Así pues, un servidor no considera que la cosa cambie de Favreau a Black... Es más, me atrevería a decir que poco importa quién grite "¡Acción!" (he dicho "poco", ojo, no que no importe para nada, no sea que alguien me oiga y considere que bien podría haberla dirigido el inútil de Brett Ratner, lo cual, por otra parte, debió ser lo que debieron pensar los productores de la saga "X-Men" cuando colocaron a este gañán al frente de "X-Men. La decisión final"...).

En lo que respecta al reparto, y tal y como nos vienen acostumbrando desde la primera entrega, es más que sólido. Tenemos a Downey, aunténtica alma de la película, sin el cual nada de esto sería posible, al menos de la misma manera, a Paltrow, cobrando algo más de protagonismo, a Don Cheadle, retomando su papel de James Rhodes/Máquina de Guerra/ahora Iron Patriot, poco más que una simple comparsa del protagonista, a Pearce, recién llegado y que desempeña su rol con eficacia pero sin personalidad y a un Kingsley impagable.

Resumamos:"Iron Man 3" gustará, como suelo decir, a quienes gustaron las anteriores, a quienes gustan en general de ver una película "de superhéroes" y a quienes consideren, como quien esto suscribe, que, si cogiésemos una cámara, un trípode donde colocarla y a Downey, ya tendríamos película. 

jueves, 25 de abril de 2013

G.I.Joe. La venganza



Cuatro años después de que se estrenara en las pantallas de todo el mundo "G.I.Joe" ("G.I.Joe. Rise of Cobra" en el original), llega "G.I.Joe. La Venganza" (cuyo título original es "G.I.Joe. Retaliation), su pseudo-secuela... Conforme avance la reseña, comprenderán el porqué de semejante término. ¿Y qué ofrece? No nos engañemos: más de lo mismo... o menos, según por dónde se mire.

"G.I.Joe. La venganza" narra la historia, como ya lo hacía su predecesora, del grupo especial del ejército estadounidense cuyo nombre da título al film, compuesto por los personajes encarnados por Channing Tatum (que repite en su papel de Duke), Dwayne Johnson (el artista antes conocido como The Rock), D.J. Cotrona, Adrianne Palicki y Ray Park (que encarna, como en la película anterior, al ninja Snake Eyes, en este caso bastante desaparecido...). El meollo del asunto da comienzo cuando los Joes son disueltos por el presidente de los EE.UU. (Jonathan Price, que también repite), en realidad el malo-malísimo Zartan camuflado, como se nos mostraba al final de "G.I.Joe", propiciando el resurgimiento de la organización terrorista Cobra. Y claro, los buenos, pese a ser condenados públicamente, harán todo lo que esté en su mano para lavar su nombre y salvar a su país, para lo cual recurrirán al fundador de los Joes, el ya retirado General Colton (un Bruce Willis que pasaba por allí... y de paso, se llevó un bonito cheque para casa).

Empecemos por el guión... ¿Alguien sabe dónde se lo dejaron? Lo digo más que nada porque en el film no es que existan demasiadas trazas de él, al margen de cuatro esbozos. Pero claro, en una película de estas características sería tremendamente ingenuo esperar más que un simple entretenimiento de acción y tiros, de estos de ver, pasar el rato e, instantánemante, olvidar. Relacionado con la historia está el siguiente tema (y enlazo con aquello de "pseudo-secuela"): ¿estamos ante una secuela? ¿O más bien ante uno de esos reboots que tanto gustan ahora en Hollywood? Pues ni una cosa ni la otra... Me explico: por un lado, y dado que la cinta predecesora no reventó la taquilla, los responsables de la que nos ocupa quisieron hacer algo distinto y renovar la saga, para lo que, según las malas lenguas, prescindieron de los servicios de Stephen Sommers, realizador de la primera y de "Deep Rising" y las dos primeras entregas de "La momia", por citar algunos títulos, para sentar en el sillón de director a un tal Jon M. Chu, el responsable de haber perpetrado "Step Up 3D" y un documental sobre el niñato insoportable Justin Bieber... Sabia decisión, sí señor. También decidieron cambiar a los personajes principales, pero sólo en parte, pues se mantiene a Duke (brevemente), Snake Eyes (de pasada), al comandante Cobra (en mi opinión el único acierto), a Storm Shadow y al Presidente/Zartan, a los que se añaden algunos nuevos (y de los de la primera, ni rastro, ni explicación al respecto). Total, que tenemos una cinta de acción al uso que se queda a medio camino entre secuela y reboot, creando en el espectador una sensación extraña que le hace desear que se hubieran olvidado de la primera y que hubieran sacado personajes nuevos, sin rastro alguno de continuidad.

En fin, si pensaban que la primera era mala, esta es peor. Entretenida, sí, siempre y cuando no esperen de ella más que el simple hecho de pasar un rato viendo escenas imposibles, golpes a mansalva y tiros por un tubo. La primera, por lo menos, era un producto considerablemente digno que sentaba las bases para una posible secuela que enlazara directamente con la serie de dibujos de hace años o los cómics...



lunes, 8 de abril de 2013

Oz, un mundo de fantasía



La otrora poderosísima por méritos propios Disney (ahora lo es, pero por haber adquirido Pixar, Marvel y Lucasfilm...), en su afán por poner en imagen real determinadas historias clásicas dirigidas a todos los públicos, pero sobre todo a los más pequeños de la casa, nos trae ahora "Oz, un mundo de fantasía", basado en la obra de L. Frank Baum y especie de precuela de "El mago de Oz". Para ello, ha contado con la inestimable colaboración del gran Sam Raimi, a la sazón director del film que nos traemos entre manos.

"Oz, un mundo de fantasía" relata la historia de Oscar Diggs (James Franco), un mago de pacotilla cuyo afán no es otro que ir de feria en feria timando a la gente con sus pobres trucos y rompiéndole el corazón a más de una chica.  En una de estas, se ve obligado a huir en globo, viéndose transportado, sin comerlo ni beberlo, a Oz, un mundo fantástico que está esperando su llegada como agua de mayo. Allí, conocerá a tres brujas (encarnadas por Rachel Weisz, Michelle Williams y Mila Kunis), sin saber muy bien cuál es buena y cuál mala...

La idea de partida de la cinta que nos ocupa no es mala: abordar el mundo de "El mago de Oz" desde una perspectiva diferente, sin adaptar la archiconocida historia de Dorothy, el Espantapájaros, el Hombre de Hojalata y el León Cobarde. Si a ello le sumamos que el proyecto fue puesto en manos de un realizador de calidad como es Raimi (lástima que su buen hacer no fuera reconocido "oficialmente" hasta que a alguien se le ocurrió darle las riendas de la adaptación a la gran pantalla de Spiderman...), todo parecía indicar que el resultado final sería un taquillazo, y de los buenos. Pero claro, nos encontramos con dos problemas: un guión considerablemente aburrido que tarda más de media película en presentar la situación y a los personajes y... James Franco (¿se puede ser más soso? No, ¿verdad?). Estos dos factores hacen que estemos ante una cinta tremendamente aburrida que sólo empieza a levantar cabeza muy avanzado su metraje, obsequiándonos con un excelente final... cuando ya media sala ha perdido el interés...

Argumentaba que uno de los problemas (quizá ya no el mayor, ya que éste radica en su fallido guión) es el hecho de tener como protagonista a James Franco, el cual, siendo sinceros, no es mal actor, pero tampoco bueno. Me explico: se trata de un intérprete demasiado convencional, que se limita a llevar a cabo un papel tras otro sin aportar otra cosa que no sea, y lamento repetirme, su extremada sosería. ¿Qué habría sido de la cinta de haber tenido como protagonista a Robert Downey Jr. o a Johnny Depp, como se rumorea que querían sus productores? Lamentablemente, es algo que nunca sabremos...

"Oz, un mundo de fantasía", por culpa de su guión, es un film que gustará, más o menos, a todos aquellos espectadores cuya edad no supere los 12 años y aburrirá a los demás (salvo excepciones, por supuesto).

No me puedo resistir... James, ¡aburres a las cabras!

lunes, 28 de enero de 2013

Django desencadenado




A estas alturas de la película, todo el mundo, en mayor o menor medida, sabe que el director y guionista Quentin Tarantino gusta de hacer siempre lo mismo: lo que le da la gana. Ya no es que siempre toque los mismos palos, más bien al contrario, sino que, si le apetece, rueda una película ambientaba en la Segunda Guerra Mundial, como es "Malditos bastardos", o lo hace en el antiguo Oeste, como ahora. Eso sí, y de ahí mi comentario anterior, haga lo que haga, siempre a su manera. Le pese a quien le pese.

"Django desencadenado" tiene como protagonista al personaje cuyo nombre da título al film (encarnado por Jamie Foxx), un esclavo que, tras ser liberado por el Dr. King Schultz (excepcional Christoph Waltz), un cazarrecompensas camuflado de dentista, y pasar a desempeñar, como hombre libre, el mismo oficio que su libertador, sólo piensa en una cosa: rescatar a su esposa Broomhilda (Kerry Washington) de las garras del despiadado esclavista Calvin Candie (Leonardo DiCaprio). El resto, Tarantino en estado puro.

Como bien comentaba al inicio de esta reseña, es de sobras conocido el estilo personalísimo de Tarantino, que le imprime a cada una de sus obras su toque característico. Pues bien, ese toque está presente, y de sobra, en "Django desencadenado". Y, reconozcámoslo, ese "algo" de toda su obra gusta, más o menos, pero gusta. Es por ello que nuevamente consigue realizar una cinta memorable, de calidad, con unos diálogos, como ya nos tiene acostumbrados, extraordinarios, unas interpretaciones soberbias y una historia de lo más interesante, retratando la esclavitud de una manera de lo más cruda, sin concesiones. No obstante, hay un "pero" a todo lo anterior, que no es otro que la duración del film: más de 2 horas y media, algo completamente innecesario (y parece ser que Tarantino estaba dispuesto a incluír más metraje, pero claro, ya se sabe de qué pie cojea el productor Harvey "Manostijeras" Weinstein...), si bien, en honor a la verdad, hay que admitir que, pese a ello, la acción no se ve demasiado ralentizada, por lo que la película no aburre.

Centrándonos ya en el reparto, no falla en ninguno de sus integrantes, todos ellos geniales, desde un inconmensurable Christoph Waltz, que vuelve a demostrar (tras "Malditos bastardos") el ojo de Tarantino a la hora de descubrirlo para el gran público y que nuevamente está nominado al Oscar en la categoría de Mejor Actor de Reparto (tras... "Malditos bastardos"), hasta un sensacional DiCaprio como malo-malísimo de la función, pasando por un Samuel L. Jackson en estado de gracia desempeñando el rol de mano derecha del villano, haciendo de negro que desprecia a los otros negros... impagable.

"Django desencadenado" es un film que nadie debería perderse, tanto los amantes del spaghetti western clásico, que verán una muy particular versión de este género, como, por supuesto, los admiradores de Tarantino. Eso sí, cuidado con la sangre, que salpica.


miércoles, 16 de enero de 2013

El cuerpo




El cine español está en buena forma. Ello queda fehacientemente demostrado con el estreno de cintas como la que nos traemos entre manos, "El cuerpo", de Oriol Paulo. Otra cosa es que para poner en marcha proyectos como este hagan falta en nuestro país un sinnúmero de productoras, cadenas de TV y organismos oficiales...

"El cuerpo" empieza con la desaparición del depósito del cadáver de Mayka Villaverde (Belén Rueda), una despiadada empresaria casada con Álex Ulloa (Hugo Silva), que trabaja para ella y que automáticamente será llevado a comisaría para ser interrogado. La investigación policial será llevada a cabo por el inspector Jaime Peña (José Coronado), recién reincorporado al servicio activo al mismo tiempo que trata de enfrentarse a sus propios demonios. Y hasta aquí el resumen de la historia contada en la película. Desvelar más datos sería injusto y haría que el visionado de este excelente film se viera considerablemente menoscabado.

Como se puede deducir de los párrafos anteriores, "El cuerpo" es cine del bueno de principio a fin. El cuasi-desconocido guionista (a cargo también de la ejemplar "Los ojos de Julia") y realizador Oriol Paulo consigue contarnos una historia de lo más interesante sin que en ningún momento perdamos interés por saber qué será de los protagonistas al final de la trama. Nos encontramos ante un thriller de calidad, ejemplo a seguir por cualquier cineasta que pretenda moverse en este género (ya sea nacional  o de más allá de nuestras fronteras, por más que les pueda pesar).

En lo que respecta al reparto, todo él es excelente: tenemos a un Coronado que brilla con luz propia después de ese punto y aparte que supuso, para quien esto suscribe, su inconmensurable interpretación en "No habrá paz para los malvados", a una Belén Rueda que, paso a paso, se va quitando de encima el sambenito de "actriz de TV" y a un Hugo Silva que, si bien resulta ser el más flojo de todos, desempeña su rol de forma más que aceptable.

¿Cuál es el problema de una cinta como la que nos ocupa? Pues que, tristemente, en nuestro país sigue habiendo mucha gente que considera el cine patrio como algo inferior al foráneo, de ahí que, sumado al elevado precio de una entrada de cine en la actualidad, no acudan a ver un producto de la más elevada calidad como es "El cuerpo" por tratarse de "una españolada".

lunes, 14 de enero de 2013

Los Miserables




Por fin, después de años triunfando en Broadway (y en teatros de todo el mundo), llega a la pantalla grande "Los Miserables", adaptación del musical del mismo título que a su vez adaptaba la magistral novela homónima del gran Victor Hugo.

"Los Miserables" cuenta la más que conocida historia (pues ha sido objeto de numerosas adaptaciones, las más recientes la miniserie francesa protagonizada por Gérard Depardieu en el año 2000 y el film protagonizado por Liam Neeson en 1998) de Jean Valjean (Hugh Jackman), un ex-convicto que, tras cumplir 19 años de prisión por haber robado comida para alimentar a su sobrino, sólo piensa en una cosa: la venganza. Pero el hecho de que alguien, pese a conocer su condición, crea en él, le hace cambiar radicalmente de parecer, decidiendo dejar atrás su desgraciado pasado para convertirse en un hombre respetable. Y lo logrará: conseguirá construirse una nueva vida como hombre de honor, la cual verá tambalear sus cimientos con la aparición en escena de Javert (Russell Crowe), quien fuera su carcelero y para quien Valjean siempre será escoria.

A estas alturas, todo el mundo sabe que la peculiaridad de esta nueva versión de la clásica historia no es otra que el hecho de que no adapta directamente la novela, sino que se basa en el musical surgido a raíz de ésta, razón por la cual el 99,99% de los diálogos de la cinta son cantados.

"Los Miserables" se erige en una excelente adaptación de la magistral historia creada por la mente de Victor Hugo, un auténtico espectáculo con el que nos obsequian sus responsables y que sólo adolece de un pequeño defecto: su excesiva duración (2 horas y media), que hace que en ocasiones el espectador se aburra. Quizá el mayor mérito del film que nos ocupa sea haber conseguido reunir a un reparto de lo más sólido de actores/cantantes, que destacan tanto por sus cualidades interpretativas como vocales: desde unos extraordinarios Jackman y Crowe hasta una estupenda Anne Hathaway, en el que quizá es el mejor papel de su carrera hasta el momento, pasando por Helena Bonham Carter y Sacha Baron Cohen, que ponen el contrapunto cómico. Pero si alguien merece una destacadísima mención es Eddie Redmayne, a cargo del personaje de Marius, quien, si bien destaca en la labor actoral, deja con la boca abierta en la faceta vocal. No digo más: véanlo ustedes mismos.

Termino: Dadas las brevísimas líneas de diálogo, llamémoslo así, "convencional", ¿por qué se han empeñado en doblarlas al castellano? Visto el resultado final, mejor habría quedado todo subtitulado...