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martes, 14 de agosto de 2012

Prometheus



Por fin, después de mucho tiempo escuchando rumores mil sobre si el gran Ridley Scott se pondría de nuevo tras las cámaras para rodar una cinta de ciencia ficción, aquí tenemos "Prometheus", que no sólo supone el regreso del realizador inglés al mencionado género, sino que también se trata de una precuela (para algunos, un reinicio) de su segundo film, "Alien, el octavo pasajero", una de las mejores películas de ciencia ficción (y también de terror del bueno, por más que a algunos les pueda pesar) jamás rodadas.

"Prometheus" discurre a finales del siglo XXI, cuando se descubre en un remoto planeta lo que puede ser el origen de la humanidad, de ahí que se flete una nave tripulada para viajar a ese lugar y así poder llevar a cabo una investigación al respecto. Pero una vez allí, la tripulación de la Prometheus, pues tal es el nombre de la nave, comprobará de la peor de las maneras posibles que no todo es tan bonito como lo pintan y, tal y como reza el póster de la película, lo que parecía el origen de la humanidad puede suponer su fin...

Un film de las características con las que cuenta el que nos traemos entre manos supone un soplo de aire fresco en el panorama cinematográfico actual, en el cual, dejémoslo claro, escasean cintas como las de antaño. No nos engañemos: "Prometheus" tiene unas claras vocaciones comerciales (de ahí el p*** 3D), si bien no es menos cierto que posee un aire que nos hace añorar viejos tiempos, tiempos en los que los realizadores no se cortaban a la hora de mostrar según qué tipo de cosas en pantalla, tiempos en que los productores no estaban todo el santo día encima con el fin que se eliminasen ciertas escenas para conseguir una calificación para todos los públicos (o, ya haciendo un esfuerzo hercúleo, para mayores de 13). Y ello, sin duda alguna, es mérito de Scott, quien está más que cómodo volviendo a uno de los géneros que más prestigio le ha dado (no por nada pertenecen al género de ciencia ficción la ya mencionada "Alien" y la magistral "Blade Runner", en cuya continuación, se dice, Scott está interesado... a ver qué sale de ahí...), aunque no sea el único en el que sabe desenvolverse, pues, a excepción de las nefastas "Legend" y "Tormenta blanca", el hermano mayor de Tony en mayor o menor medida siempre da en el clavo.

¿Qué podemos decir del reparto de "Prometheus"? Pues, a falta de una expresión mejor, que todo él es excelente, desde una ascendente Noomi Rapace que le va a la zaga a la Ripley de Sigourney Weaver hasta un Michael Fassbender soberbio en su papel de androide (recordando inevitablemente al Ash de Ian Holm), pasando por una Charlize Theron que viene demostrando un saber hacer envidiable a la hora de encaminar su carrera y un Idris Elba que desempeña su rol de manera notable.

Para terminar, un par de claves que considero fundamentales a la hora de abordar el visionado de "Prometheus": en primer lugar, y como cae de cajón, se trata de un producto prácticamente sólo apto para fans de la saga "Alien" y muy en particular de la primera entrega rodada por el propio Ridley Scott, y en segundo lugar, no hagan comparaciones con esta última, pues de hacerlas, como es obvio, "Prometheus" saldrá perdiendo, pese a resultar un film de lo más entretenido y de calidad.

viernes, 20 de abril de 2012

Battleship



Tras el éxito, mayor o menor en función de cuál de las entregas de la trilogía estemos hablando, de la saga "Transformers", de la mano del realizador Michael Bay, se estrena ahora en las pantallas grandes de todo el mundo "Battleship", también proveniente de la factoría juguetera Hasbro (ahora con "división cinematográfica", claro) y que se basa, como ya el que más y el que menos sabe, en el célebre juego de mesa conocido a este lado del Gran Charco como "Hundir la flota". ¿Inverosímil? Pues un rato...

"Battleship" tiene como protagonista a Alex Hopper (Taylor Kitsch), quien, al contrario que su hermano Stone (Alexander Skarsgard), miembro de la Marina responsable y un poco estirado, se revela como un auténtico desastre, si bien habrá de enfrentarse a una situación que, por circunstancias de la vida,  lo llevan a hacerse cargo del mando de un destructor que ha de enfrentarse... a una invasión extraterrestre. Es entonces cuando se plantea una suerte de enfrentamiento entre el barco de la Marina y la nave alien, en lo que pretende recordarnos lo que es una partida del ya mencionado "Hundir la flota". Tal línea argumental, traidísima por los pelos por motivos obvios, es el punto de partida de la cinta que nos ocupa, que se erige en uno de esos productos, muy en la línea de "Transformers", en los que la historia poco o nada importa, desarrollándose como una especie de expositor de efectos especiales a mansalva y malas interpretaciones por doquier.

Detrás de las cámaras, tenemos al más que solvente Peter Berg, quien empezó su andadura cinematográfica como actor pero que pronto recondujo su carrera hacia la dirección, haciéndose cargo de títulos como "Very bad things", "Tesoro del Amazonas" o "Hancock", y que en "Battleship" desempeña una labor notable pues es perfectamente consciente del producto que tiene entre las manos, obsequiándonos con un film que entretiene en todo momento a pesar de lo limitadísimo de su guión (o más bien, esbozo argumental). Ya en lo tocante al reparto, destacar a dos de sus integrantes: un Liam Neeson en un nuevo trabajo alimenticio, de los que gusta tanto hacer útimamente, y una Rihanna que debuta en el mundo del cine y de cuya "interpretación" poco podemos decir (ya que si es mala como cantante, imagínensela como actriz...). El resto.... ¿a quién le importa?

Desde luego, no deja de ser llamativo que algunos productores hollywoodienses se fijen en las cosas más inverosímiles para sacar una inspiración que acabará traduciéndose en una película. Así, la línea de juguetes "Transformers" dio lugar a la saga del mismo título, mientras que la atracción de Disney World "Pirates of the Caribbean" supuso el germen de una de las sagas más taquilleras de la historia del cine como es la de "Piratas del Caribe". Y ahora parece que le toca el turno a los juegos de mesa, o al menos esa era la intención hace unos años, si bien con el transcurso del tiempo todo parece indicar que semejante prodigiosa idea se va a quedar en agua de borrajas, siendo "Battleship" la única, o una de pocas, de unas cuantas traslaciones del tablero a la gran pantalla que hace no demasiado estaban previstas. Creo que a nadie se le puede escapar la razón de que tamaña brillantez no prosperase...

Resumiendo, y ya para terminar: "Battleship" hará las delicias de todos aquellos espectadores que disfrutaron de la saga "Transformers" (o, por lo menos, de la primera) y que gustan de todos esos productos que ofrecen explosiones, acción, efectos visuales y nada de guión. Y si no pertenecen a ese grupo, mejor harán en ahorrarse el dinero.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

La cosa (The thing)



En el año 1938, el desconocido (para un servidor) John W. Campbell, Jr., bajo el pseudónimo de Don A. Stuart, publicó en la revista Analog Science Fiction and Fact el relato de título "Who goes there?" (algo así como "¿Quién está ahí?"), el cual sería adaptado en 1951, de la mano del gran Howard Haws en los roles de productor y guionista y director en la sombra, con el título de "El enigma... de otro mundo". Varias décadas después, en  1982, el genial John Carpenter cogería la historia de Campbell y la haría suya para obsequiarnos con una de sus mejores cintas y una de los mejores films de terror de todos los tiempos, "La cosa". Y ahora en 2011 llega hasta nosotros una nueva versión, la cual es más una especie de remix, con algo de precuela y algo de remake, de la versión de Carpenter, y ya no tanto una nueva adaptación del relato original. Esta nueva "La cosa" viene de la mano del realizador sueco Matthijs van Heijningen, Jr., quien de esta forma pone un pie en Hollywood con el firme propósito de quedarse. Y quede claro que, dado el resultado, tiene posibilidades de lograr su objetivo.

"La cosa" (2011) nos cuenta, más o menos, y a grandes rasgos, la misma historia que ya todos conocemos: el hallazgo en la Antártida de una nave extraterrestre y de su piloto congelado en hielo, pero no por ello muerto, como tendrán la desgracia de comprobar los integrantes del equipo encargado de investigar el asunto en una base militar, y más tras percatarse de que este visitante del espacio exterior puede "camuflarse" dentro de los seres humanos, de forma que les resulta sumamente difícil saber quién es amigo y quién enemigo, generándose así desconfianzas y reticencias entre ellos, lo que traerá consecuencias trágicas.

El reparto de la película que nos ocupa, a pesar de que sí contiene actores cuyos rostros sonarán a la mayoría (Mary Elizabeth Winstead, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Joel Edgerton, Eric Christian Olsen...), no tiene a grandes estrellas, lo que, en cierto modo, supone un soplo aire fresco, pues de esta forma absolutamente nadie tiene garantizada su supervivencia al final de la historia por aquello de que, en virtud de lo que parece ser una ley no escrita del cine (y que pocas excepciones tiene), bajo ningún concepto el protagonista puede fallecer al finalizar la cinta. Ahora bien, pese a que todo el plantel interpretativo desempeña una labor encomiable, el mérito de que "La cosa" sea un film notable, ciertamente interesante y sumamente entretenido es de su realizador (y disculpen que no escriba de nuevo su nombre, pero es que ya la primera vez me costó horrores...), quien, como indicaba, apunta maneras para conseguir labrarse una carrera en la industria cinematográfica, aunque ello dependerá de las decisiones que tome a partir de ahora.

En fin, que la película que nos ocupa es una de las cintas más recomendables del año, y más en lo que al género de terror se refiere, si bien no se puede dejar de reconocer que en modo alguno tiene el más mínimo tinte de originalidad o innovación. Y es en este punto donde hay que declarar abiertamente, es lo justo, que su director se tendría que ver moralmente obligado a compartir el mérito que mencionaba en el párrafo anterior con John Carpenter, pues si éste no hubiese hecho su anterior versión, obra maestra donde las haya, la nueva "La cosa" no existiría...

domingo, 2 de octubre de 2011

Cowboys & Aliens



Seamos sinceros y no nos engañemos, por más que nos pese: el western, como género cinematográfico, está muerto y enterrado. Es una realidad indiscutible. ¿La prueba? Que todas y cada una de las producciones que se estrenan en la gran pantalla, con contadas excepciones (me viene a la mente la reciente "Valor de ley", de los hermanos Coen), se convierten en un sonoro y estrepitoso fracaso, recaudando, en la mayor parte de los casos, una cantidad notablemente inferior a la mitad de su presupuesto. Y el caso de la cinta que nos ocupa, "Cowboys & Aliens", no es distinto, pues a pesar de ese "Aliens" del título, no debemos perder de vista que "Cowboys" aparece en primer lugar; y es que el film es un western 100%, si bien con una serie de, digamos, peculiaridades...

La película protagonizada por el sobrevalorado Daniel Craig y el incombustible Harrison Ford nos cuenta, a grandes rasgos, la historia de Jack Lonergan (Craig), un vaquero que no recuerda nada de su pasado inmediato, siendo la única conexión con éste un extraño brazalete anclado de forma inseparable a su muñeca. Tal artefacto resultará ser de origen extraterrestre, como tristemente se darán cuenta tanto Lonergan como los desdichados habitantes de Absolución, "gobernados" con mano de hierro por el Coronel Francis Dolarhyde (Ford). No obstante, y como bien relataba al inicio de esta reseña, "Cowboys & Aliens" es puro "cine de vaqueros", si bien en lugar de los habituales indios como los malos de la función, tenemos... eso, aliens.

Detrás de las cámaras, tenemos al ascendente Jon Fabreau, que se dio a conocer al gran público y empezó a labrarse una carrera como realizador con "Iron Man", siendo el principal responsable de que el film, a pesar de haber sido un fracaso, sea un western de notable calidad, entretenido, medido en un principio y más desmadrado, permítanme la expresión, a medida que va avanzando su metraje y la ciencia-ficción, inevitable al tener a seres extraterrestres de por medio, va cobrando protagonismo. En lo tocante a su reparto, éste viene encabezado por Daniel Craig, un actor que, sinceramente, no acabo de saber a ciencia cierta por qué goza del status que tiene, pues los únicos éxitos de taquilla que ha cosechado a lo largo de su carrera desempeñando roles protagonistas han sido las dos películas de la saga Bond en las que ha participado; igual tiene que ver con el hecho de que sus dotes interpretativas son más bien limitadas... no digo más. En cambio, como contrapartida tenemos a Harrison Ford, quien actualmente está considerado, como se suele decir, "veneno para la taquilla", ya que sus incursiones en el cine, remontándonos 10 años atrás, han sido todas un auténtico fracaso (con la excepción de "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal", que para eso funcionó porque se trataba de Indiana Jones, ni más ni menos, porque la película... en fin, sin comentarios), claro que de ignorantes está el mundo lleno, y hay muchos estrechos de miras que no son capaces de ver más allá de sus narices y darse cuenta de que Ford es, y siempre será, un actor magnífico y probablemente el más carismático de su generación.

Resumiendo, "Cowboys & Aliens" es una notable muestra de los que un buen western debería ser, al que se ha añadido un toque hasta ahora inédito en este tipo de cine: extraterrestres, consiguiendo una combinación con la ciencia-ficción perfecta y dando como resultado una cinta de lo más entretenida y recomendable. Lástima que tal experimento no haya sido respaldado por el gran público en la taquilla, pues ello, es más que probable, lo que hará será que los productores hollywoodienses hagan todavía más lo que hace tiempo que vienen haciendo con asiduidad: apostar una y otra vez por lo mismo de siempre, sin arriesgar ni un ápice (no me cansaré de repetirlo).

Y no quisiera terminar sin antes hacer una pequeña reflexión acerca de lo que este producto podía haber sido de haber tenido como protagonista a quien inicialmente estaba ligado al proyecto: el inconmensurable Robert Downey, Jr... ¿qué opinan ustedes?


lunes, 4 de abril de 2011

Invasión a la Tierra


            
Me siento tranquilo, la verdad es que sí. ¿Y por qué? Pues porque, en el hipotético caso de que alguna raza alienígena beligerante decidiese invadir nuestro planeta para usurpar nuestra posición en él como especie dominante, no tendríamos de qué preocuparnos, podríamos seguir con nuestras vidas cotidianas como si nada fuera de lo habitual sucediese, y ello porque los americanos velan por nosotros, por todos los ciudadanos del planeta. Son la policía del mundo y los únicos capaces de afrontar cualquier tipo de amenaza que nos aceche, incluso  aquellas venidas de allende los confines del universo… Bueno, eso es lo que ellos se creen, claro, pues una y otra vez nos “obsequian” con películas de invasiones extraterrestres en las que ellos, y sólo ellos, son el único pueblo sobre la faz de la Tierra con los medios y las aptitudes necesarias para hacer frente a una amenaza de semejante magnitud. A este respecto, “Invasión a la Tierra” supone un nuevo ejemplo.
            
La película nos cuenta la historia de un grupo de marines que llevan a cabo una misión de rescate en pleno ataque alienígena. Por ello, el film no sigue quizás el esquema cuyo camino discurren otras películas de temática similar, sino que esta que nos ocupa transcurre “a pie de calle”, por así decirlo, revistiendo a lo largo de su metraje un tono más propio del cine bélico, eso sí, con el trasfondo de cine fantástico y ciencia ficción que toda película con extraterrestres requiere. Y poco más.
            
Pasemos ahora a la valoración: pues bien, el mayor “logro” de esta enésima invasión consiste en aburrir mortalmente a aquellos incautos que, como le pasó a un servidor, acudan al cine más cercano a verla, y ello a pesar de ser un film plagado de acción, tiros y explosiones, lo cual lo hace aún más incomprensible. ¿De quién es la culpa? ¿Del director, Jonathan Liebesman? ¿Del guionista, Christopher Bertolini? La verdad, no tengo ni la menor idea… Vamos, era plenamente consciente de lo trillado del argumento, que nos cuenta algo que hemos visto una y mil veces, a pesar de lo cual confiaba pasar un rato agradable y entretenido, aunque nada más salir de la sala me olvidase de lo que acababa de ver, pero no, pues lo que obtuve a cambio fueron dos horas de aburrimiento y somnolencia, deseando a cada minuto que pasaba que se acabara ya, porque total, vistos los primeros veinte minutos, visto todo…
            
En resumen, “Invasión a la Tierra” es otra cinta en la que se nos cuenta lo maravillosos, fuertes, resolutos y valientes que son los americanos, y sobre todo, los miembros de sus fuerzas armadas (y si son marines, como es el caso, eso ya es el súmmum)… Claro que si la película fuese entretenida, hasta lo disculparíamos (a fin de cuentas, sabíamos a lo que veníamos), pero como no lo es, pues el resultado es de lo más decepcionante.