Nos toca hoy despedirnos de Philip Seymour Hoffman, que ayer, 2 de febrero, apareció muerto en su apartamento a los 46 años de edad. Las causas o razones de su fallecimiento son algo que, imaginamos, se aclarará en los próximos días, si bien ahora, por lo que a nosotros respecta, poco importa. Lo único que vale la pena mencionar es que el mundo del cine, y por tanto todos aquellos que gustamos de disfrutar de una buena película, pierde a uno de sus más grandes intérpretes, que nos hacía disfrutar una y otra vez con sus grandes interpretaciones.
Es por ello que desde Retazos de Celuloide queremos rendir un modesto homenaje a la figura de este gran actor, a la par que ponemos de manifiesto nuestra tristeza por esta gran pérdida.
Descansa en paz, Philip.
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